Síndrome del Emperador

El ‘Síndrome del emperador’, es el comportamiento de los hijos cuya consecuencia termina siendo la dominación de los padres, es decir, los hijos abusan de un poder otorgado por los padres, aunque sea a nivel inconsciente y manejan las rutinas diarias.

 

Signos:

  • Escogen qué comida hay que cocinar, dónde viajará la familia para pasar las vacaciones, la cadena de televisión que se mira en casa, las horas para ir a dormir y con quién dormir o para realizar distintas actividades, etc.
  • Para conseguir sus propósitos, gritan, amenazan y agreden física y psicológicamente a sus padres.
  • Muestran baja tolerancia a la frustración ante situaciones en donde se les niegan lo que piden.
  • Tienen una visión egocéntrica creyendo que todo el mundo gira en torno a él mismo.
  • Falta de empatía, agreden a sus pares y se alejan de ellos.
  • Se resisten a seguir normas no aceptando los reforzadores negativos, los cuales ve como injustos.
  • Muestran baja autoestima en conductas en las que aparece una necesidad de estar por encima de los demás.
  • Mala gestión emocional

 

¿Cómo saber si tu hijo es un niño emperador?

  • ¿Acepta un no por respuesta?
  • ¿Quiere satisfacer todas sus necesidades de forma inmediata?
  • ¿Él o ella decide qué, cómo y cuándo se hacen las cosas?
  • ¿ Él o ella manda en casa?
  • ¿Es impulsivo o mentiroso?
  • ¿Le cuesta ponerse en el lugar de los demás?
  • ¿Suele maltratar físicamente o psicológicamente a sus familiares más cercanos?

 

¿Cómo se fabrica un niño con Síndrome del emperador?

  • Escaso tiempo de los padres para educar y establecer NORMAS Y LÍMITES a sus hijos.
  • Excesiva permisividad por cargar con la culpa de no poder pasar tiempo con sus hijos.
  • Incoherencia para hacer categóricas ciertas normas, falta de acuerdo entre los progenitores a la hora de mantenerlas.
  • Padres sobreprotectores o padres tiranos, que generan inestabilidad emocional.
  • Amplias horas de jornadas laborales anulan la cantidad y calidad del tiempo que los padres pueden dedicar a sus hijos por lo que los padres deciden decir sí a todo.
  • No se promulga una cultura del esfuerzo.
  • No jugar e interactuar con los hijos, pasar tiempo de calidad.
  • Los papás se muestran consentidores con sus hijos para evitar situaciones de tensión en casa.

 

Antídotos para prevenir la formación de niños emperadores. 

  • La presencia de normas y límites desde temprana edad.
  • Asignar tareas y obligaciones sencillas acordes a su edad permite fomentar la autonomía y responsabilidad en los niños.
  • Algunos límites deben ser innegociables, como nunca insultar.
  • Tolerancia, cero violencia, tanto psicológica como física.
  • Fomentar el desarrollo de la empatía para que el niño aprenda a ponerse en el lugar del otro y entienda las emociones propias y ajenas.
  • Enseñar, promover y premiar el valor del esfuerzo de manera independiente a los resultados que consiga el niño, para así ayudar a que tolere las situaciones de frustración.
  • Predicar con el ejemplo por parte de los progenitores, porque son el modelo de conducta para sus hijos.
  • No confundir amor con regalos materiales.
  • Favorecer una comunicación adecuada, sin gritos ni amenazas, respetando el turno de palabra y con tono de voz adecuado.

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